

En la década del ochenta se produce la incorporación a la empresa de la cuarta generación, la actual. Llegan Giovanni, Paolo (hijos de Giandomenico) y Stefano (hijo de Antonio).
Aportan nuevas ideas y capacidad renovada para interpretar los gustos de los consumidores. En estos años un público cada vez más numeroso se acerca a la grappa exigiendo productos con sabores más suaves y refinados.
Los Brunello perfeccionan las técnicas de destilación y amplían la gama, creando nuevos destilados de una sola cepa y comenzando a destilar la uva.
Si bien los nuevos titulares de la firma Fratelli Brunello son jóvenes, comprenden que cualquier innovación debe estar subordinada al respeto de una tradición, de la cual deben ser custodios en la actualidad los destiladores artesanales.
He aquí el motivo por el cual en el momento en que se vieron forzados a cambiar el alambique, comienzan a buscar y encuentran un viejo sistema discontinuo de calderas a baja presión y temperatura, desechado por una destilería con miras a producciones más industriales. Por esta misma razón los tres titulares han participado en diversos cursos de formación y profundización sobre el tema de los destilados.