

Un viaje entre los sabores, de bodegón en bodegón
Las colinas Béricas, suaves y sinuosas, se elevan entre la bruma de la llanura Padana, un pequeño cuadro enmarcado al norte por las montañas, teatro de sangrientas batallas durante las guerras mundiales. Vicenza surge sobre un grupo de colinas que se originaron en el lecho de un antiguo mar en el arco de al menos un centenar de millones de años. El Monte Bérico es una cima importante en el territorio. Un vasto y heterogéneo territorio que posee como denominador común las peculiaridades y la valorización de cada área en particular. Aun hoy paseando por las colinas se encuentran numerosos bodegones, característicos paraísos gastronómicos y empresas de agroturismo, a menudo surgidos a partir de viejas casonas de campo en los cuales se pueden degustar platos tradicionales de sabores fuertes y sustanciosos.